Redes de estaciones meteorológicas y sensores geotécnicos para el monitoreo y prevención de riesgos, diseñadas para proteger a la población y la infraestructura.
Permiten supervisar condiciones climáticas, movimientos de suelo y zonas vulnerables, incluyendo áreas propensas a incendios forestales mediante la medición de variables como viento, temperatura y humedad.